Ortodoxia En Chile

En el marco de los procesos migratorios que se vivieron entre finales de siglo XIX y mediados del siglo XX, fue la llegada de los inmigrantes provenientes de países tradicionalmente Ortodoxos la que trajo la Fe Ortodoxa a nuestras tierras. Se trataba de gente que huía de sus lugares de origen huyendo de las persecuciones, guerras y de mundos hostiles a sus nacionalidades, tradiciones y religión.

La primera comunidad organizada fue la árabe, los cuales desde 1909 contaron con un sacerdote, en la persona del Padre Pablo Jury Gadón, el primer sacerdote Ortodoxo en Chile, quien fundó la primera comunidad en nuestra capital. En 1916 llegó a Chile, en calidad de Delegado del Patriarca de Antioquía, el Arzobispo Metropolitano Elías (Dib) de Tiro y Sidón, el cual instaló su Sede en Santiago, e impulsó la fundación de la Iglesia San Jorge hoy Catedral de la Iglesia Antioqueña de Chile, cuyo templo fue construido entre 1918 y 1919. Allí fue ordenado el Padre Salomón Jury (la primera ceremonia de su tipo en Chile). Más tarde fue creada la primera comunidad Ortodoxa fuera de Santiago, por el Padre Issa Sunnah, en Carahue la que más tarde fue trasladada a Temuco, y que existió mientras el Padre Issa vivió. Posteriormente nacieron otras comunidades, entre las que se destaca la Iglesia de la Santísima Virgen María desde 1978, la que con los años se transformó en un importante centro de espiritualidad y educación Ortodoxa y que alberga hoy al Instituto de Teología San Ignacio de Antioquía, y la Iglesia San Nicolás, cuyo templo fue regalo de la Iglesia Católica en 1984.

La segunda comunidad en constituirse fue la rusa, el 25 de Diciembre de 1933, los cuales fundaron la Parroquia de la Santísima Virgen de Kazán que estuvo encabezada primero por el Padre Pablo Jury y luego, desde 1940, por el Padre Iliodor Antipov, el primer sacerdote ruso de Chile, quien junto a su comunidad construyeron la Iglesia de la Santísima Trinidad ubicada en el barrio Patronato, a cuadras de la Iglesia San Jorge. Tras una emigración masiva de rusos tras la II Guerra Mundial, se vuelve a crear en 1948 la Parroquia de la Santísima Virgen de Kazán, esta vez como parte del proyecto social-cultural de la “Casa Rusa”, centro social de la colonia hasta comienzos de la década de 1970. Junto a las dos parroquias santiaguinas había una tercera en Concepción, capillas que funcionaban en Valparaíso, Lota, un convento femenino con un hogar de niñas y un cementerio. Mención especial merece la figura del Arzobispo Leonty (Filíppovich) de Santiago de Chile, obispo residente en nuestro país, y de gran fama espiritual. Las comunidades santiaguinas fueron refundidas a partir de 1980 en una sola iglesia, ubicada en la comuna de Ñuñoa, mientras que la de Concepción fue refundada en 2006 con el nombre de San Siluan.

Los griegos fueron el tercer grupo en formar su comunidad, a contar de 1953 en Santiago, junto a la Colectividad Helénica; dicha capilla funcionó en la medida que tuvo sacerdote, lo cual no pudo cumplirse siempre. En Viña del Mar, la colonia helénica y la colectividad árabe construyeron la Iglesia de la Dormición, cuya primera piedra fue bendecida por el Arzobispo Ruso Leonty y que fue consagrada en 1965 por el Arzobispo Metropolitano Meletios (Swaity) del Patriarcado de Antioquía. En 1967, se bendijo la primera piedra de la Iglesia de los Santos Constantino y Elena, en la comuna de Ñuñoa, realizada por el Arzobispo Makarios III de Chipre, presidente de dicho país, y que fue inaugurada en 1980, la cual es el centro de sus actividades pastorales que incluyen comunidades en la VI Región (Rapel) y Antofagasta, bajo el Patriarcado de Constantinopla.

La cuarta comunidad nació bajo el Patriarcado de Moscú, y constó en su mejor momento de dos comunidades compuestas casi exclusivamente de chilenos, ubicadas en la zona Sur de Santiago, siendo el primer caso de misión dirigida a la gente de origen nacional. Iniciada sus actividades a fines de 1969, hoy concentra su actividad en la Parroquia San Juan el Teólogo, ubicada en el paradero 37 de la Av. Santa Rosa, Comuna de La Pintana, la cual ha sido la “madre” de casi todas las comunidades nacionales al ser la primera de ellas, y donde su forjó gran parte del clero chileno converso en las décadas de los 70’ y 80’.

La última jurisdicción en instalarse en Chile fue el Patriarcado de Serbia: dicha colonia participó de las actividades de la Iglesia Rusa en el Extranjero entre las décadas de los 50’ hasta fines de los 60’. En años recientes, la preocupación por su grey por parte del Metropolitano Amfilohe de Montenegro y el Litoral motivó el envío a nuestro país del Sacerdote Padre Dusan Mihajlovic, el cual desde su llegada a nuestro país en 2012, dio impulso a la Parroquia de San Nicolás de Serbia, congregando en ella tanto a serbios como rusos y chilenos, y desarrollando muchas actividades desde el punto de vista pastoral y espiritual.

Cabe señalar que la única presencia canónica de la Iglesia Ortodoxa presente en Chile es la siguiente:

Iglesia del Patriarcado de Antioquía y Todo el Oriente.

Iglesia del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla.

Iglesia Ortodoxa de Patriarcado de Moscú y Toda Rusia.

Iglesia Ortodoxa Rusa fuera de Rusia

Iglesia Ortodoxa del Patriarcado de Serbia

Cualquier comunidad o sacerdote con el nombre “ortodoxo” con presencia en Chile que no pertenezca a una de estas jurisdicciones que aquí se mencionan, no está reconocida por la Iglesia Ortodoxa Canónica, no tiene comunión sacramental con la ortodoxia canónica y sus sacramentos carecen del debido reconocimiento.