UNA COMUNIDAD SE TRASLADA…

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El pasado Sábado 17 de Marzo, los miembros de la comunidad Parroquial de San Nectario ubicada en la zona Poniente de Santiago de Chile, asistieron a la última Liturgia que se celebrará en la capital chilena. Entre lágrimas y nostalgia, pero por sobre todo con confianza en el Señor y en su obra, la gente se congregó en la casa donde estuvo albergada la comunidad desde la Pascua de 2009 hasta este año, para reunirse con su pastor, el Arcipreste Alex Aedo Vilugrón.
El fundó la comunidad de San Nectario en la Navidad de Enero de 2005, en tiempos en que la Ortodoxia vivía un momento diferente en nuestro país; la histórica Iglesia de la Santísima Trinidad no estaba en ese momento bajo la autoridad canónica de nuestra diócesis debido a que se encontraba en situación de cisma, por lo que San Nectario, que era la promesa realizada por Padre Alex ante la tumba del gran santo milagroso de Égina de crear una comunidad bajo su patronazgo, se convirtió en la presencia de nuestra Iglesia Rusa en el Extranjero en Chile.
Fue así como a la capilla llegaron visitantes de lugares diversos y lejanos, trayendo un mensaje de amor en Cristo y espiritualidad; recordamos la visita del Padre Georgy Morozov de Tasmania, del Arcipreste Michael Boikov junto al actual diácono Dionisy Lvov, acompañando a nuestro Metropolitano, en ese tiempo Arzobispo de Syndey y delegado del Metropolitano Laurus, y el Higúmeno Theophilact del Monasterio de Jordanville, siendo quizá el momento más memorable la visita de los obispos y del coro del Monasterio Sretensky para la Vigilia del 8 de Noviembre de 2008, en donde nuestro Metropolitano Hilarión presidió los oficios.
Hoy los vientos de la Iglesia son distintos, y entre los cambios ocurridos está la recuperación de la Iglesia de la Trinidad, Por otra parte se está realizando un esfuerzo misionero en la ciudad de Valdivia, distante a 846 kms. al sur de Santiago, y tanto esta comunidad como la Iglesia de San Siluan en Concepción necesitan tener a su sacerdote más cerca. Por otra parte la casa ocupada por San Nectario en Santiago era un préstamo que debía saldarse para que sus dueños, que con generosidad la pusieron a disposición de la misión de la Iglesia, pudieran disponer de ella.
Agradecemos a Dios por todas aquellas personas que vivieron la fe y la conocieron gracias al trabajo pastoral y educativo de la comunidad, la que en su mejor momento tenía catequesis de adultos, servicios semanales, y había sido equipada con lo necesario para el normal desarrollo de los oficios divinos. De entre los miembros fundadores destacan sin duda las hermanas Elizabetha y Ekatherina Jurlowa, quienes fueron las primeras miembros de la histórica colonia rusa en ponerse a disposición del Obispo Alejandro (Mileant) para levantar San Nectario y mantener a la iglesia canónica vigente en Chile, labor a la que se sumó el Conde Alexey Braguine-Bobrinsky, estos dos últimos de bendita memoria. Siendo una comunidad de tradición rusa pero de componente mayoritariamente chileno, San Nectario ha dejado una huella entre quienes dedicaron lo mejor de sí para que la obra de Dios se hiciera realidad entre nosotros. De entre sus miembros no puede dejar de mencionarse al Lector Eduardo Medel, el cual con su familia han sido parte de esta gran familia, y que en los últimos años han tenido la responsabilidad de custodiar la casa en la cual nuestra comunidad se ha cobijado. Con el corazón agradecido por la bendición dada por el Señor, y esperando que la semilla nacida en la capital de Chile fructifique en el lejano Sur del continente, se cierra un capítulo de esta comunidad, que no desaparece sino que se traslada a la ciudad de Valdivia, para iniciar allá la buena obra encomendada por nuestro Señor.
Categories: Misión Ortodoxa

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